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Nuestra Historia

Hacía ya muchos años que decidimos venir al Perú para cumplir una misión que sentimos teníamos que realizar. Queríamos crear un lugar en plena naturaleza donde podían venir todas las personas que buscaban un nuevo rumbo en su vida, que estaban en el camino de crecimiento y hacia Si mismos.

Venimos con 4 de nuestros 5 hijos , 4 mochilas y  un one way ticket a Cusco.

Iniciamos el proyecto en un lugar llamado Kapiro, en la selva de Ayacucho en 2002. Por lo lejano del lugar y por las características de la zona nos llevó varios años  de trabajo con la, a veces, gentil ayuda de comuneros de la zona construir una gran cabaña en aquel lugar tan remoto; se llegaba desde el Cusco, dónde también vivíamos ,  en casi 3 días de viaje en bus y luego más de 2 horas en bote ó yendo por otro lado 12 horas en bus y dos días  caminando .

 En uno de los viajes de Albert Baniyam regresaba  caminando (en Noviembre del 2005 ) y le pasaron muchas aventuras. Primero un amable campesino que le había ofrecido que su caballo le llevara su mochila . Sucedió que “noble bruto” se le ocurrió reivindicar su libertad y desapareció al galope con la susodicha mochila a cuestas, lo que le dejó sin ropa de abrigo, sleeping, impermeable y otros elementos imprescindibles para tan “osado explorador”.

La historia adquirió tintes dramáticos cuando ya caída la tarde en la penumbra un inoportuno patinazo lo lanzó directamente al agua “cristalina” de un también inoportuno riachuelo que pasaba por ahí. Se cayó al agua y se mojó por completo y cuando pasó por Pampaconas, un pueblito a más de 4000 m.s.n.m. no pudo conseguir alojamiento ya que siendo de noche pidiendo albergue nadie le abrió porque ya era oscuro y la gente tenía miedo (es zona de narcotráfico y guerrilla). Así que pasó la noche mojado en un rincón del pueblo intentando encender un fuego con fósforos mojados. El día siguiente recuperó su mochila pero se había debilitado mucho. El camino le llevó   por una aldea dónde había malaria y se enfermó tan grave que casi pierde la vida. Para recuperarse necesitó varios meses.

 A parte de este drama familiar  se nos habían acabado nuestras reservas económicas y Albert se quedó en Cusco para trabajar. Cuando habíamos conseguido por fin  dinero suficiente para seguir avanzando con el proyecto regresamos a Kapiro, en 2006,  y nos encontramos con una gran sorpresa: Nos habían robado todo y hasta han desmontado gran parte de la casa misma. Fueron los mismos vecinos, pero no podíamos hacer nada. Perdimos todo.

Decepcionados regresamos al Cusco.

Pero no abandonamos nuestro sueño . Nos habíamos quedado sin nada, pero en el año 2007  la vida nos llevó a Quillabamba, a 5 horas de Cusco, y encontramos este hermoso lugar llamado Madreselva. ….y empezamos de nuevo, desde cero.

En este momento ya no teníamos dinero ya que lo habíamos invertido todo en el proyecto anterior, pero teníamos un sueño y un firme propósito de lograrlo.  Así que Banijam se quedó allá arriba en Madre selva a trabajar la tierra, crear un huerto, limpiar el bosque, abriendo caminos e ir explorando el lugar.

A veces bajaba a la ciudad, Quillabamba, donde jugaba  a ajedrez con Miguel quien regentaba un bar. Un año más tarde Miguel deja el bar y sube a Madre Selva para apoyar el proyecto. En este momento la única construcción que había era una casa de madera en ruinas.

Todavía recuerdo la primera vez que fui. La cocina era pequeñita con suelo de tierra , casi no había techo y lo que quedaba de techo tenía muchas goteras . Es ahí donde pusimos nuestra carpa.

En la casa las maderas del suelo eran tan podridas que más de una vez se rompió una tabla bajo mis pies y atravesé el suelo con toda mi pierna , llevándome unos buenos moretones.

Y así, vivir en estas condiciones en medio del paraíso….. así empezó a realizarse nuestro proyecto .

Poco a poco y con mucho esfuerzo , sacrificio, ilusión e idealismo,

Bani  y Miguel cargando sobre sus espaldas  sacos de cemento y de arena, gasolina para la motosierra  y miles de otras cosas más  subiéndolo todo  hasta arriba ( una hora de caminata) Así han ido avanzando con todo , poco a poco .

Hoy en día, cinco años después, contamos con cuatro instalaciones: El templo, el lodge ( 16 camas), la casa de sanación     ( 12 camas) y un camping.

Personas como Gustavo,  Israel, Sebastián y Manuel nos han apoyado desinteresadamente en este tiempo   y otros voluntarios de muchos países del mundo;

Esperamos ahora poder mostrar este mágico e increíble lugar a muchas personas de todo el mundo, porque es realmente único.

AGRADECIMIENTOS

***    Un reconocimiento especial a Cristóbal, en su faceta de carpintero rural que con su experiencia,  creatividad y trabajo duro, ha sido la pieza fundamental en las construcciones y está jugando  un papel esencial en la realización de la parte física del proyecto.
***     Para Marifé que ha confiado y contribuido económicamente en los inicios, para que pudiéramos empezar con  las restauraciónes y construcciones.
***    Para Daniel, que puso su energía, tiempo y dinero en los principios y que sigue, por el momento en ausencia, con nosotros.
 ***    Muchas gracias a Thomas, un amigo de Polonia, por su apoyo informático y económico. Construyó el primer blog y con confianza y desprendimiento nos adelantó espontáneamente una cifra importante de dinero en el momento preciso, a pesar de que apenas nos conocía.
***      Muchas gracias también a nuestro amigo Alex de Inglaterra, que ha conocido Madre Selva y ha creado, desinteresadamente, un blog.

 ***   Gracias a  Miguel quien se integró desde el principio ;  a  Gustavo, joven visionario, generoso, dinámico y emprendedor que ha estado mas de tres años en el proyecto y se ha convertido en un hábil horticultor;  Sebastián, de España, que ha pasado largas temporadas y ha dejado una huella bien dinámica: a Israel también de España que se ha integrado con total naturalidad, no solo al proyecto, sino a la familia y a Manuel por sus esporádicas y creativas aportaciones en jardinería.

***  Ultimamente muy agradecidos a Percy de Lima, que ha pasado con el tiempo de asiduo visitante y cliente a comprometerse íntegramente con el proyecto y ha conseguido ser parte fundamental del mismo.

***  Son muchos los voluntarios y visitantes de todo el mundo que han tenido presencia y que han dejado gratos recuerdos y valiosas aportaciones… ¡ Bendiciones ¡